Jaime López Camacho

  • Rafa Martínez

Jaime López Camacho nació en Matamoros, Tamaulipas el 21 de enero de 1954. Fue hijo de la mayor caballería Juan López Tlahuizo y la enfermera Ángela Camacho Águila. Como hijo de un militar, le tocó una infancia viajera, entre 1954 y 11969 recorrió el país con su familia y terminó en la Ciudad de México. Pasaron por Ciudad Juárez, Chihuahua; San Andrés Tuxtla, Veracruz; Nogales, Sonora; Loreto, Zacatecas, y Cerro Azul, Veracruz; en esta localidad comenzó a tocar la guitarra a los 14 años, siendo su maestro el sargento Vicente Canoma, quien le enseño a tocar boleros, valses peruanos, corridos, rancheras y guaracha. Hizo su primera composición en 1968, un bolero al que llamó “El canto del mulato”.

Tras el fallecimiento de su padre se mudó a la capital, donde terminó su educación media en la Preparatoria 5 José Vasconcelos. Llegó a vivir a la Unidad Plateros, por los rumbos de Mixcoac y después se mudó a la colonia El Vergel, en Iztapalapa. Durante su adaptación a la gran ciudad conoció la música de Paul McCartney, en general de The Beatles. “La caminata cerebral del pájaro Alberto”, del grupo Love Army, y los conciertos suburbanos también le dieron la bienvenida.

Fue uno de los tantos jóvenes asistentes al Festival de Rock y Ruedas de Avándaro, que marcó la prohibición de los conciertos de rock durante los siguientes años. Pero antes de que el rock fuera perseguido, ser joven ya era de por sí motivo de hostigamiento por parte de la policía; llevara el pelo largo o no, Jaime fue detenido en más de una ocasión como parte de la represión de bajo impacto que el gobierno de Echeverría ejercía sobre los jóvenes de entonces.

Solía pasar largos ratos en el auditorio de la escuela interesado por el arte dramático. También llegó a tocar con grupos que se hacían con la misma facilidad con la que se deshacían. Sin embargo, al momento de decidirse por una profesión lo hizo por literatura inglesa, en la Facultad y Letras de la UNAM, de la cual desertó a los seis meses. Lo que siguió fue comenzar a tocar.

A raíz de los golpes militares en Sudamérica comenzaron a llegar exiliados a México. Esto facilitó la aparición de las peñas, lugares en los cuales se tocaban música folclórica del sur continente. Su gusto por hacer canciones lo llevó a esos escenarios, su primera presentación fue durante 1973 en la Peña del Hahual, en la calle de Francisco Sosa, Coyoacán. Ahí solía tocar junto con un amigo que conoció en la Preparatoria 5 llamado Roberto González, y fueron adoptados por lo que entonces se conocía como el Colectivo de la Nueva Canción, cantautores que combinaban la llamada nueva trova con otras influencias.

En este lugar convivió con otros músicos, como Marcial Alejandro, Maru Enríquez, el Negro Ojeda, Emilia Almazán, Arturo Cipriano, Cecilia Toussaint y Jesús Echevarría. Era divertido y la paga no era mala.

Ingenioso, inteligente y desinhibido, en sus composiciones comenzó a describir lo cotidiano, el amor, y el desamor, y se fue apropiando el lenguaje chilango. Varios fueron los duetos y alianzas con otros músicos, que hizo entre 1973 y 1978, hasta que, con Roberto González, Emilia Almazán y Guadalupe Sánchez formó el grupo Un Viejo Amor. Ahí encontraron una nueva forma de abordar la canción, con armonías e instrumentaciones más ligadas al rock y al folk. Jaime se separó del grupo por tener desacuerdos con Guadalupe.

Contuvo temas de la autoría de los tres. Tanto Jaime como Roberto tocaron guitarra y bajo, respectivamente, Emilia, en la guitarra, y los tres cantaron. También participó Marco Antonio Silva tocando la batería en tres temas. Este disco después fue reeditado en CD por Ediciones Pentagramas, antes Fotón, en 1990.

Comenzó a preparar el que sería un disco-objeto, a partir de un texto y unos temas creados en la década anterior. Al final del año se grabaron dos temas y Alberto Leñero comenzó a hacer las ilustraciones que acompañarían al cuento El general Constante y la bella Féferes. En 1981 se editaron mil copias de El general Constante, disco-objeto que salió con Discos Roquefón, en el que lo acompañaron Roberto, Emilia y Marco Antonio, además de Ricardo Pérez Montfort (La Peña Móvil) en el bebefón y Bill Valedor en los silbidos. Todo esto acompañando a un texto de 29 páginas con ilustraciones. El general Constante inspiró un programa radiofónico producido por Alain Derbez en Radio Universidad.

Tras el deslinde de las peñas, Jaime se acercó a un lugar comandado por Sergio García Michel, el Foro Tlalpan, donde se conjuntaron los talentos de varios jóvenes artistas politizados, como los músicos Rockdrigo, Rafael Catana, Roberto Ponce, Jorge Luis “Cox” Gaitán, Eblén Macari, José Cruz y Nina Galindo, entre otros. Coincidían en crear canciones sin censura, a través de vivencias íntimas que daban cuenta del entorno social. Algunos de ellos venían deslindándose de la Liga Independiente de Músicos y Artistas Revolucionarios (LIMAR), en la cual llegaba a enfrascarse en discusiones bizantinas sobre la finalidad política de las canciones. Jaime se caracterizaba por su crítica a lo establecido, por supuesto, a no hacer de las canciones un panfleto.

En 1982 salió el sencillo de 45 RPM con “Bonzo” “Mi amor no sirve de nada”, de Discos Lunatic. Aquí, Jaime se acompaño de Cox Gaitán en el violín. La portada estuvo a cargo de Manuel López Ahumada. Se presentó en el Foro Tlalpan.

En ese año Jaime organizó, junto a Alain Derbez, las jornadas de la Creación Rupestre, en el Centro Cultural Ollin Yoliztli, en el cual participaron algunos de sus compañeros del Foro Tlalpan. Al siguiente año presentó unos sketch con algunos textos de Alejandro de la Garza Colibrí titulados El poeta rupestre. El término “rupestre” se usó entonces en tono de broma y, como tal, un grupo de cantautores comprendiendo en un inicio por Rafael Catana, Nina Galindo, Eblén Macari, Roberto Ponce, Roberto González, Fausto Arrellín y Rockdrigo González lo adoptaron para crear el Colectivo Rupestre, en 1984. Jaime, aún teniendo un nexo amistoso.

En 1983 volvió al estudio y sacó, al comienzo de 1984, con el sello independiente Unicornio/Penélope, el disco de 45 RPM que contiene el tema “Cenzontle”, el cual por un lado era cantando y por el otro leído. Para realización de ambas versiones Jaime se hizo acompañar por Antinea, en los efectos y cuchicheos; Roberto Villamil en guitarras, bajo, batería y percusión; y Jorge “Coco” Bueno en piano y percusión. La versión cantada estuvo a cargo de Jaime, y la leída, por Pablo Urich. Fue un trabajo experimental que reunió sonido, gráfica y poesía en torno a un texto de Uirch, escrito en 1982. Una vez más, Jaime recurrió al trabajo colectivo, ya que tanto los arreglos como la musicalización del lado leído corrieron a cargo de los músicos participantes. Con este disco cerró una etapa de materiales artesanales.

Montó, junto a Cecilia Toussaint, el espectáculo a una guitarra y dos voces Corazón de silicón y lo presentaron durante los siguientes dos años. También colaboró con el grupo Chac Mool, con el que hizo el tema “Piel de hielo”, en coautoría con Jorge Reyes para su disco Caricia digital.

Aparte de sus discos oficiales, en este periodo existieron varias grabaciones hechas por Rodrigo Oyarzabal, programador de Radio Educación, que forman parte del acervo fonográfico de esa estación.

A mediados de 1984, gracias al apoyo de Álvaro Dávila y Eduardo Salas, Jaime comenzó a grabar el disco La primera calle de la soledad, mismo que salió a comienzos de 1985, con distribución de RCA Victor. Un trabajo en el que exploró y mezcló ritmos tropicales. Participaron Netz Calderón en la guitarra, Agustín Sánchez en el bajo, Héctor Infanzón en el piano, Mauricio Enríquez en los teclados, Fernando Toussaint en la batería, Jorge Peña en la percusión, Alberto Delgado y Willy Gutiérrez en los saxos y las flautas, la sección de metales de Los Anónimos Venusinos y los coros de Las de Azul Celeste. La portada es una ilustración de Rafael Barajas el Fisgón y la contraportada es de Ahumada. Después fue reeditado en CD por ilusiones Puerto Bagdad, en 1993.

Este disco les permitió un mejor acceso a los grandes medios de comunicación. Fue acogido por Televisa y apareció en los programas En Vivo, con Ricardo Rocha, y Siempre en domingo, con Raúl Velasco, donde interpretó la cumbia “Ella empacó su bistec”, lo que generó el reclamo de algunos de sus seguidores, pero sin duda logrando una proyección que hasta el momento no había alcanzado. Como consecuencia, fue invitado a participar el momento no había alcanzado. Como consecuencia, fue invitado a participar en el Festival OTI, EL 16 DE AGOSTO DE 1985, en el que cantó “Blue Demon blues”. Fue el intérprete más extraño que jamás hubiera participado en dicho evento. Acompañado de una orquesta y con arreglos de Eduardo Magallanes, tuvo la osadía de decidir a la mitad de su canción: “No hay peor lucha que Lucha Villa”. La ocurrencia le valió la última posición del certamen, la canción de su amigo Marcial Alejandro, en la voz de Eugenia León, “El fandango aquí”, ganaba el primero. El tema era un homenaje al luchador Blue Demon, al cual Jaime invitó al que no dejaron entrar al recinto. De esos días data una pinta en Coyoacán que decía: “López cambia a Pepsi”, Para rematar y, por si fuera poco, tan sólo unas semanas después del concurso aconteció el trágico terremoto en la Ciudad de México. Tras un tiempo, el luchador lo buscó para agradecerle su homenaje y el tema “Blue Demon blues” comenzó a sonar en la radio con bastante éxito, ya que RCA Victor lanzó ese sencillo, hasta ese sencillo, hasta ese momento inédito. Al final, esto lo ayudó a borrar el mal sabor de boca por la mala experiencia en el festival.

Lo cierto es que Jaime estaba abriendo espacios que hasta ese momento permanecía cerrados al rock. Tras un aparente fracaso en el OTI se comenzaron a abrir otros caminos en la trayectoria de Jaime. Mientras la campaña de Rock en tu Idioma tomaba fuerza en el país, Jaime decidió una vez más jugar unas cartas diferentes.

Después de incursionar en los ritmos tropicales con temas como “El mequetrefe” y “Ella empacó su bistec”, Jaime hizo un disco completo de cumbias al que llamó “Qué onda, ése?!”, editado por IM en 1987.

Para 1989 logró un buen trato con BMG Ariola, antes RCA Victor,  viajó a Nueva York, donde grabó el disco Jaime López, que contó con la participación de músico de diversas nacionalidades como Edie Monteiro en el acordeón, Chirs Bishop y Jorge Alfano en los bajos, Graham Hawthorne e Ignacio Beroa en las baterías, Eliot Randal y Steve Bill en las guitarras, Rafael Cruz en la percusión y Gustavo Santaolalla en la guitarra acústica y el charango.

Terminó el idilio con la discográfica transnacional y fue momento de volver a la independencia. En 1991 hizo, junto a José Elorza, el soundtrack de la película Ciudad de ciegos, de Alberto Cortés, lanzado por Ediciones Pentagrama. Al siguiente año sacó Oficio sin beneficio. De 1980 a 1985, un casete recopilatorio de aquellas grabaciones realizadas en Radio Educación por Rodrigo de Oyarzabal.

Ya entrado en sacar del cajón viejas grabaciones caseras, Jaime lanzó en 1992, 15 Demos del 88 al 91, un nuevo casete que conformó con algunos temas de las maquetas que hizo para BMG, cuando grabó el disco en Nueva York, y que quedaron fuera de esa producción. Los músicos que lo acompañaron no eran los mismos que grabaron este material. Ellos fueron Roberto Villamil en la guitarra, Jorge Bueno en los teclados y Arturo Guzmán en la batería. El segundo lado estaba comprendido prácticamente con temas que Jaime grabó sólo con su guitarra.

Ambos casetes independientes salieron bajo el sello Ilusiones Puerto Bagdad, inspiro en el nombre se su natal Matamoros, que en el siglo XIX se llamaba Puerto Bagdad.

En 1993 Jaime comenzó a trabajar con José Manuel Aguilera en lo que, al principio, iba a ser un espectáculo conceptual. Admiraba el trabajo del grupo Sangre Asteka y, de hecho ya había intentado trabajar en el pasado con el acordeonista Humberto Álvarez, sin lograr nada concreto. Cuando ese grupo se deshizo, López se dio la oportunidad de trabajar en un nuevo proyecto, ahora con su guitarrista.  Al principio, Jaime invitó a José Manuel a una presentación en la cual la banda estaba conformada por mujeres, a la que llamó Las Luzbelas. Sólo fue una tocada, pero dio pie para hacer más cosas.

Al principio se juntaron para componer y plasmar, en una grabadora de cuatro canales y con una caja de ritmos, una idea   que les sirviera como maqueta para después montar un espectáculo con un baterista y un bajista. Después, estos temas comenzaron a organizarse más como un espectáculo teatral, como comedia musical. En cierto momento Jaime convenció a José Manuel de que lo que tenían entre manos era un buen disco y que podrían mostrarlo en esencia: grabado de manera rudimentaria.

Lo llevaron con Edmundo Navas, de la discográfica independiente Opción Sónica, quien alentó la idea y, tras incluir el sax de Steve Brown y los teclados de Rosaura Cadena, lanzaron en 1994 Odio fonky, tomas buró. Entre otros temas, contuvo “Chilanga banda”, que fuera popularizada por el grupo Café Tacvba en su disco Avalancha de éxitos, de 1996.

El espectáculo no se presentó en vivo como se concibió. Sólo lo tocaron en una ocasión, en la librería El Péndulo, de la Condesa, donde salieron los dos solos con sus guitarras. En 1995, durante el primer concierto de la Barranca, Jaime subió a interpretar “Malacacha”. Se repitió la ocasión José Manuel presentó su disco Yendo al cine solo, en el que interpretaron “Nuestro amor es ese gato muerto en el baldío. En 2005, de manera un poco apresurada, presentaron Odio fonky en él Vive Latino, acompañados por Chema Arreola y Poncho Figueroa en la batería y el bajo, respectivamente. El disco fue reeditado en CD en 2006 por Fonarte Latino.

En 1995 participó junto a Cecilia Toussaint y Óscar Chávez en el soudtrack de la película infantil de Paul Leduc Los animales.

Aprovechando la tendencia de los conciertos desenchufados que tan de moda se pusieron por esos años, Jaime grabó su nuevo disco con un concepto que le resultaba muy familiar y temas en su mayoría inéditos. Así que lo hizo prácticamente él solo con su guitarra, su armónica y el apoyo de uno de otros músicos. Desenchufados salió en 1988 con Discos Spartakus. Para esto, acudió a la producción de Leoncio “Bon” Lara y los ingenieros de grabación mezcla Marcelo Aramburu y Jaime Pavón. Tocaron el contrabajista Roberto Ávila y el acordeonista David Corral, además de contar con el apoyo de Bon en la guitarra y la batería, Marcelo en la guitarra. En 2007 se extrajo de este disco el tema  “Bordando la frontera”, que fue parte del soundtrack de la película La misma luna, protagonizada por Eugenio Derbez y Kate del Castillo.

En 1999 se presentó en el Auditorio Nacional con el espectáculo La lengua es redonda, alterando con Luis Eduardo Aute y Amaury Pérez.

En 2000 Jaime arrancó el milenio acudiendo a la que fue su primera intérprete, por allá de los sesenta, Maura Enríquez, y la animó para que saliera de su retiro. Él tenía en mente hacer un espectáculo teatral basado en los poemas del escritor mexicano de principios del siglo XX, Xavier Villaurrutia. Junto al actor Sergio Zurita, la voz de Maru y los versos de Villaurrutia. Junto al actor Sergio Zurita, a la voz de Maru y los versos de Villaurrutia, que Jaime transformó en canciones, creó la puesta en escena Villaurrutia, que Jaime transformó en canciones, creó la puesta en escena Villaurrutia, un cantautor profano, que se presentó en el Café de Nadie, de la colonia Roma, por un par de años.

Esto derivó en la producción del disco de Maru, Y mi voz que madura, lanzado en 2002 por Discos Pueblo. Ya encarrilados, Maru se siguió con el disco Gran quinqué, en el cual interpretó temas de Jaime. Ambos continuaron presentándose juntos en un espectáculo de guitarra y voces hasta 2005.

Tras una racha sin producciones discográficas, Jaime lanzó varios títulos de corrido, producciones enlatadas que estaban esperando el momento de ver la luz.

Creó el grupo Hotel Garage junto al ex guitarrista de Cecilia Toussaint, José Luis Domínguez, y el baterista Iván García, en el que él sería la voz cantante y el bajo. Con ellos grabó el disco Jaime López y su Hotel Garage. Grandez Sexi Tos, lanzados en 2006, de manera independiente. Contuvo temas nuevos y reciclados, pero ahora con el sonido de una banda de rock macizo. Se presentó con este material en el Festival de Centro Histórico.

En ese mismo año volvió a trabajar, 12 años después de Odio fonky, con el guitarrista José Manuel Aguilera y sacaron No más héroes por favor, el panteón ya se llenó: tomas de laptop, grabado en el estudio de Alfonso André, Submarino del Aire, y bajo el sello de Discos Intolerancia. Un material de sonido fresco que no decepciona, en el que se hicieron acompañar por Agustín Bernal en el contrabajo, Doc Ordorika en la percusión y Luisiana en la voz.

Jaime fue invitado a participar en el disco Rigo es amor, tributo a su paisano Rigo Tovar, al que aportó su versión de “El testamento”. Participaron artistas como Volován, Plastilina Mosh, Nortec Collective, Pepe Aguilar, La Lupita, Austin TV, Los de Abajo, entre otros. También interpretó el tema “Órale Gutiérrez”, del disco Fuego en el alma, de Betsy Pecanins.

Siguiendo la racha creativa, en 2007  salió un disco prácticamente acústico con la mayoría de los temas nuevos llamado Arando al aire, de producción independiente.

Tras dos años de trabajo, en 2008 salió Por los arrabales, editado por Fonarte Latino. En cierta ocasión, Carlos Avilés, de Cuca, conversó con Jaime sobre la posibilidad de hacer un disco arrabalero, con ritmos norteños y tropicales, como lo que se oye en los pueblos, pero con base roquera de tex-mex. Carlos juntó una banda de músicos de Guadalajara y comenzaron a trabajar. Tomaron algunos temas conocidos de Jaime y otros nuevos. Participaron el guitarrista Caeto Quintana, el acordeonista Mario Garibay, el baterista Nacho González, el saxofonista Sheil López, el tecladista óscar Fuentes y en el bajo, el bajo sexto y la guitarra Carlos Avilés.

Gracias a la inercia generada tras el lanzamiento de estos materiales, se le comenzó a ver en la cartelera de importantes eventos a lo largo de la República mexicana. Jaime fue invitado a presentarse en el Bocafest, en Boca del Río, Veracruz. En 2009 también lo hizo en el Auditorio Nacional junto a Óscar Chávez, con el espectáculo Dos tipos descuidados. En ese año se presentó también en el Festival Saltillo Rock, en Coahuila.

Como parte de los festejos del Bicentenario de México en 2010 fue invitado para crear, junto a Aleks Syntek, un tema que sería usado en el segmento de la cultura popular en el desfile del 15 de septiembre.

Así surgió “El futuro es milenario”, con la producción de Felipe Fernández del Paso y con siete arreglos diferentes para distintos intérpretes. El tema creó polémica en las redes sociales, lo que llevó a Aleks a un pleito con los internautas. Sin embargo, Jaime, curtido ante reclamos y censuras de corte purista, apenas se inmutó y dijo “A mí me parece una buena canción”.

En 2011 lanzó Mujer y ego, distribuido por Fonarte Latino. En éste, Jaime volvió a grabar temas acompañados principalmente con su guitarra. Contó de nuevo con la producción y colaboración de Leoncio “Bon” Lara, quien también estuvo a cargo de los arreglos de cuerdas.

En ese año, Joselo Rangel aprovechó el periodo sabático de Café Tacvba para proponer a la Primera Feria Internacional de la Música, que se realizaría en Guadalajara, su idea de crear un grupo que acompañara a Jaime López, al que llamaría La Chilanga Banda.

Los músicos convocados fueron Café Tacvba en pleno, acompañados del guitarrista Ramiro del Real (La Última y nos Vamos) y la tecladista y acordeonista Andrea Balency (Torreblanca). Tras la presentación en la capital jalisciense, en la cual se subió a palomear el Javis, de La Revolución de Emiliano Zapata, el Sr. González se integró a La Chilanga Banda y pude acompañarlos en el Teatro de la Ciudad el 21 de octubre, durante    el evento 5° Festival Rock por la Vida en Guadalajara, el 13 de noviembre, y en el Vive Latino 2012, el 25 de marzo. Existe una grabación inédita del concierto en el Teatro de la Ciudad.

En ese 2012 sacó con su banda, Hotel Garage, el disco En vivo y en Domínguez, grabando en parte en el auditorio de la Escuela de Música DIM, y parte rescatada de una grabaciones de 2005. También en ese año fue invitado por el músico tamaulipeco Salev Setra a participar en su disco Aterrizaje forzoso, en el cual interpretó el tema “Muerto y olvidado”.

En 2013 fue reconocido como Hijo Predilecto de su natal Matamoros, Tamaulipas, donde se presentó con su Hotel Garage en el Teatro de la Reforma.

Al final de ese año presentó, junto al actor Diego Luna, y con la dirección de Sergio Zurita, la lectura de Aullido , adaptación para teatro de la obra de Allen Ginsber, en el 2° Festival de la Palabra Enrique Ochoa, en Torreón, Coahuila. Unos días después, se tocó en el Festival Rockahuila.

 Una vez más, con el solo acompañamiento de su guitarra, en 2014 sacó el disco Palabras necias, distribuido por Fonarte Latino y grabado en una sola sesión. A la par de este álbum, Jaime volvió a reunir a Hotel Garage para grabar el disco Di no a la yoga, también distribuido por Fonarte Latino.

En ese año, Salev Setra hizo el disco-homenaje a Jaime llamado Luna diurna, en el que musicalizó sus letras de una manera distinta a las versiones originales. Tuvo la producción artística de José Luis Domínguez y salió a la venta el siguiente año.

Jaime comenzó 2015 participando, junto a Damián Cordero y Mónica Gómez, en la obra de teatro Sangre en la comisura de sus labios, dirigida por Arturo Honorario.

En maro se presentó con su espectáculo A solas on the rocks, en la Feria Nacional de San Marcos, en Aguascalientes. Poco después, dejó en pausa Hotel Garage, debido a los problemas de salud de José Luis Domínguez, y creó una nueva banda con un sonido más pesado a la llamó Flashbax, integrada por los argentinos Federico Robledo en la batería y Jorge Lang en el bajo, con quienes tocó en pequeños cafés y bares de la ciudad. En septiembre se presentó con ellos en el Lunario del Auditorio Nacional, en un espectáculo al que nombró en Divo y enchufado. Contó esa noche con la participación de Cecilia Toussaint, Lina Nava, Fernando Rivera Calderón, Alonso Arreola, René García y Sr. González como invitados especiales. En octubre de ese año tocó acompañado de René García en la XVI Feria Internacional del Libro Zócalo, de la Ciudad de México.

El deseo de volver a juntar a Hotel Garaje se vio truncado cuando en marzo de 2016 falleció Jose Luis Domínguez, su compañero en numerosas batallas.

A lo larga de su carrera, Jaime López ha tocado en todo tipo de escenarios, desde pequeños foros hasta eventos de la talla del Festival Reggae Sunsplash, en Montego Bay, Jamaica y el Festival Internacional Cervantino, en el Teatro de la Ciudad; el Teatro Blanquita o el FAOT, en Álamos, Sonora.

Frases como “Yo sólo sé que no sé náhuatl” “¡México, creo en mí!”, “Por ahí ya no te vengas que en Hungría Buda apesta”, “Si el amor es pasajero, yo soy el autobús”, “Todos tenemos dos complejos, el de Edipo y el de Dylan, el primero me lo he ido quitando, el otro jamás”, o la clásica: “No hay peor Lucha Villa”, nos remitirán siempre al señor Jaime López, quien en múltiples ocasiones ha manifestado que la mayor satisfacción que le ha dado su carrera ha sido la de conocer cada vez más a fondo la naturaleza de las mujeres.

 

Fuente: “60 años de rock mexicano” – González, Rafael

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